8 noviembre, 2012 0

La revolución de los medios sociales ha provocado la aparición de un nuevo entorno de comunicación entre empresas y clientes.  Las reglas del juego han cambiado, lejos quedan ya aquellos tiempos en los que las marcas narraban su cuento a los cándidos clientes que se lanzaban a por sus productos en busca del remedio para todos sus males. Se acabó eso de ensalzar bondades que no existen, hipérboles fantásticas y demás mitología clásica. Ha llegado el momento de que las marcas-dioses bajen del Olimpo y se acerquen a los mortales.
En este nuevo contexto, si las marcas quieren tener éxito, deben cruzar la meta y conseguir eso de lo que todo el mundo habla pero que muy pocos han visto: “el engagament”. Últimamente escuchamos este término en todos lados, pero…  ¿qué significa realmente? El engagement o “compromiso” es una manera de interactuar, de conversar entre las empresas o marcas y su comunidad online.  Los canales sociales no sirven para informar como se hacía en los medios tradicionales, ya no basta con difundir nuestros mensajes a un público masivo. Ahora las marcas deben escuchar más que hablar a su comunidad, dar respuesta a sus necesidades e intereses, invitándoles a participar en sus proyectos. Las marcas han dejado de ser esos entes abstractos para pasar a tener aspecto humano.
El engagement en último término trata de conseguir evangelizadores de nuestra marca: que los clientes nos defienda, recomienden y se sientan parte de nosotros. De esta forma se convertirán en nuestros mejores comerciales. Conseguir un cliente para toda la vida es muy difícil, pues los consumidores son más leales que fieles, pero la fidelidad tampoco es una utopía. Hay clientes que verdaderamente están enamorados de sus marcas.  Está claro que esto no solo se genera participando en redes sociales, pero es una buena forma de empezar a construir una buena relación con los usuarios.
Seleccionadas del libro How to build An Author House de Matthew Turner, recogemos 10 reglas del Social Media Engagement:
 Participar en primer lugar, vender en segundo: la pista está en el nombre: social media.  En estos tiempos compramos si confiamos, y construir una relación de confianza lleva su tiempo.  La gente no compra un libro simplemente porque alguien haya twitteado sobre él.
 Se consistente: únicamente las celebrities consiguen 3000 “me gusta” con tan solo subir una foto comiéndose un bollo. El resto, debemos ser relevantes. Si te conocen por ser experto en algún tema y saben que les puedes prestar ayuda, céntrate en esto.
 Se regular: no puedes empezar a publicar 30 vídeos de Youtube en un mes y al siguiente no subir nada, porque la gente va a olvidar quién eres.
 Mira más allá de tu propia nariz: no eres el centro del universo, ¡no hables solo de ti mismo!
 Responde a todo: intenta responder a todo y mantener la conversación si genera valor.
 Busca, no esperes ser encontrado: busca conversaciones que interesen, crea tus círculos.
 Se paciente: es posible que subas una imagen increíble a Instagram pero que pasen meses hasta que la gente se dé cuenta de ello. Ten paciencia y no desaparezcas aunque no veas resultados a corto plazo.
 Pasa tiempo en social media: encontrar la plataforma apropiada para nosotros lleva su tiempo. Unirse a todas las plataformas es un riesgo. Para sacar el máximo provecho de los medios sociales es necesario dedicarle muchas horas. Elegir los canales adecuados es la clave.
 Se tu marca: si has construido un perfil o plataforma debes saber que tienes responsabilidades con su mantenimiento.  Debes representar a tu marca de la mejor posible.
 Pero… ¡recuerda que debes vender!: advertimos al principio de que no se debe empezar a vender demasiado pronto, pero hay que encontrar un equilibrio. Ser social es el primer paso pero todos tenemos cuentas que pagar.
 
Esperamos que estos consejos os sirven para iniciar vuestra estrategia en los medios sociales. ¡A generar engagement!