25 octubre, 2016 0

Esta semana nos hemos encontrado con una infografía bastante útil elaborada por acens, la división de cloud de Telefónica, y en la que recogen las 8 máximas del SEO para sitios web y, lo que más nos interesa aquí, para blogs. A partir del estudio de más de 2.000 clientes, han resumido en ocho puntos cuáles son los errores más cometidos por las páginas web españolas. Y, como dice aquél dicho, de los errores se aprende, así que analicemos paso a paso en qué estamos fallando.

Las ventajas de tener un blog interno en la página web de tu negocio son incuestionables. Todos sabemos que trabajar un blog es una forma ideal de conseguir más visibilidad en los motores de búsqueda sin tener que recurrir a acciones de pago como Google Adwords. Una buena alternativa para conseguir posicionamiento a través del contenido sin tener que gastar demasiado dinero.
Sin embargo, de poco sirve generar contenido si no lo optimizamos y si no nos preocupamos por viralizarlo a través de las redes sociales. ¿Qué errores son más habituales?
Duplicar metaetiquetas: las metaetiquetas son la llave que nos abre las puertas de la indexación, es la descripción que los motores de búsqueda leen y que permiten que seamos más o menos visibles en función de la concordancia con lo buscado. Utilizar una descripción única y un título único para todas y cada uno de los apartados de nuestra página nos hará bajar en el ranking de resultados. ¿Lo ideal? Añadir una descripción y un título diferenciado para cada sección de nuestra web y entrada de blog. Algunas palabras clave serán comunes, pero deberemos ir variando en función del contenido que haya.
No incluir descripciones (alt) en las imágenes: recuerda añadir una descripción a todas y cada una de las imágenes que subes. Depende del CMS que utilices (Joomla, WordPress,…), pero todos te ofrecen un campo de «descripción» o «alt» donde debes describir qué aparece en la fotografía. Te ayudará a ser más visible para los motores de búsqueda y tus imágenes también aparecerán mejor posicionadas en los resultados de búsqueda por imágenes.
No actualizar el blog: un blog desactualizado pierde el interés de la comunidad y también posicionamiento. Google baja escalones a aquellos blogs que llevan más de 15 días sin actualizar.
Duplicar el contenido por comodidad: evita el contenido duplicado, es decir, publicar un post en tu blog y el mismo (copiar y pegar) en otra página. Google lo tomará como plagio y penalizará las páginas. Más vale dedicar un esfuerzo en reelaborar el contenido que publicar exactamente lo mismo en varios sitios.
Enlaces rotos: comprueba que tu sitio web no contiene enlaces rotos y recuerda personalizar la página 404 para aquellas URLs mal escritas por los usuarios o que han desaparecido.
No enlazar a páginas externas: recuerda que tus publicaciones deben estar enlazadas entre sí cuando tengan un punto en común, pero no olvides que enlazar a páginas externas no tiene por qué perjudicarte ni despistar a tus visitas, ya que añade valor a tu información y la otra página puede ayudarte a ganar puntos.
Una web lenta: un sitio web o un blog que tarda en cargar más de 2 segundos termina aburriendo a los usuarios, quienes pueden abandonar tu sitio antes de haber visto el contenido. Apuesta por diseños web actuales, adaptables a los dispositivos móviles y optimizados para una carga lo más rápido posible. Imágenes y documentos con un excesivo tamaño o códigos de programación anticuados no ayudan en absoluto.
Tener un servidor que no responde a las demandas del tráfico web: los errores 500 son fatales para tu sitio web.
Y, como extra, un contenido interesante, bien redactado, que no aburra y que, sobre todo, aporte algo para tu audiencia. ¿Algo más que añadir?

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