28 noviembre, 2012 0

A veces nos sorprende cuando en una tienda virtual en la que vamos a comprar nos recomiendan un producto que casualmente nos interesa. Y es que el usuario en Internet a través de sus compras va gestando patrones de consumo que quedan registrados en el sistema. El concepto de privacidad en la Red, conforme avanza la tecnología, parece que se está disolviendo a mayor velocidad.
Quizás pronto nos encontremos un escenario como el de la película de ciencia-ficción Minority Report, en la que John Anderton, el protagonista encarnado en Tom Cruise, recibía anuncios personalizados mientras iba caminando por el pasillo de un centro comercial. Los hologramas le reconocían y le saludaban por su nombre, ofreciéndole productos que le podían interesar.

Fotograma del film Minority Report 
Quizás aún estamos un poco lejos para eso, pero es cierto que los datos sociales siguen siendo para las empresas una mina de oro y si no que se lo pregunten a Facebook…
 
La mayoría de anuncios en Internet no te llegan por tus datos personales, sino por tus preferencias  en diversos temas (a través de las búsquedas), por tu localización geográfica o por tu comportamiento en general a través de la navegación. Porque tu comportamiento online deja huellas.
Para los anunciantes dirigir sus anuncios a potenciales clientes es mucho más efectivo y rentable que enviarlos a una masa heterogénea, con la incertidumbre de no saber si están interesados o no en sus productos. Con Internet las empresas han encontrado el medio perfecto para vender sus productos a costa, claro está, de la cesión de cuotas de privacidad de los usuarios.
 

 
 
Hay una guerra abierta entre quienes desean navegar por Internet de una forma segura, estando protegidos frente a estos “ataques” y entre quienes defienden la utilidad de recibir publicidad que realmente les puede interesar, pues muchas veces agradecen recibir sugerencias en medio de sus búsquedas. 
 
A veces, cuando te vas a registrar en un portal te solicitan datos como la edad, el sexo, la población,.. Solo tú decides si das esa información o no. Y solo tú decides también si das tu consentimiento para compartir con terceros esa información.
Las empresas recopilan datos generales pero realmente no saben quién eres. La información la recogen a través de las cookies que se quedan en tu equipo. Pero estas cookies tienen fecha de caducidad y tras un determinado tiempo los buscadores eliminan los datos.  Tú puedes desactivar tus cookies a través de tu ordenador.
Y aunque algunos renieguen de esto, es lo que posibilita que existan servicios online de calidad gratis.
El debate se seguirá extendiendo en el tiempo, pero si quieres tomar algunas medidas para proteger tu privacidad, el IAB Spain dicta algunas normas básicas, como por ejemplo:
Proteger el ordenador con antivirus, anti-spyware y firewall.
Leer las pólizas de privacidad antes de entregar tus datos en un sitio web. Si no tiene pólizas, desconfía.
No responder a spammers ni hacer clic en los enlaces de un correo spam.
Prestar atención a las cookies y desactivarlas si lo consideras oportuno.
Y si consideras que alguna actividad publicitaria ha vulnerado tu privacidad, recuerda que existen varias leyes que salvaguardan tu privacidad:
La Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información.
La Ley 33/2003, de 3 de noviembre, General de Telecomunicaciones.
La Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LODP).
La Ley Orgánica de 1/1982, de 5 de mayo, de Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen.
Otras ideas para proteger tu privacidad pueden ser:
Evitar rellenar formularios innecesarios que soliciten demasiada información personal.
Limpiar el historial de búsquedas cada cierto tiempo.
Vigilar tus descargas, pues algunos programas pueden recoger información para enviarte anuncios y correos electrónicos no deseados.
Proteger tu información privada. No compartas información que pueda comprometerte en público. Asegúrate de ser el único que conoce tus cuentas y contraseñas.
 

Establecer la configuración de privacidad apropiada cuando te conectes a las redes sociales.
Si estás cansado de rellenar formularios para acceder a sitios (que no son de pago) existe un servicio llamado BugMeNot que permite añadir nuevas cuentas de los sitios con registro gratuito y también crea cuentas de correo falsas para darse de alta en los registros. 
 
Hay muchos vídeos virales o imágenes que incitan a hacer clic pero que son una estafa, así que no te creas todos los hoax y leyendas urbanas que pululan por Internet. Pueden infectarte tu ordenador con algún adware intrusivo.  Al igual que las imágenes, vídeos o concursos falsos, también hay webs falsas.
Hay cosas que parecen demasiado buenas para ser reales. Existen páginas que prometen regalos gratis y lo único que hacen es inundar tu ordenador de virus y correo no deseado.  Antes de hacer clic en un link, vigila si la web a la que dirige es segura o no (https).
Ten cuidado con el phishing, los correos fraudulentos que intentan sacarte números de cuenta y contraseña pidiéndote que “verifiques tu cuenta” en nombre de alguna entidad bancaria.
Mientras navegues por Internet serás vulnerable a todo tipos de estafas y tu privacidad puede verse dañada, así que es bueno conocer estos datos para que te encuentres tranquilo. ¡Proteger nuestra intimidad y privacidad es algo bueno, pero no te obsesiones con el tema y te montes tus propias películas de espías y agentes de la CIA!