24 enero, 2017 0

Desde septiembre de 2012, Twitter permite la incorporación de una imagen de cabecera en el perfil de Twitter. Un renovado diseño que ofrece un contenido mucho más visual y atractivo para los usuarios quienes, de la misma forma que Facebook, pueden sacarle el máximo partido a su perfil personal y añadir una foto identificativa más allá del propio avatar personal.

Elegir una correcta cabecera es cuestión de gusto y sencillez. Lo ideal es elegir una imagen que nos defina correctamente como marca y, si nuestro perfil tiene una finalidad corporativa o representa una empresa, quizás lo más correcto sea no utilizar una foto en la que salgamos nosotros (a no ser que queramos darle un toque personal a nuestros perfiles y queremos que se nos asocie directamente con nuestra imagen, por ejemplo, si tenemos un restaurante, somos freelance o tenemos cierto prestigio personal).
Por ejemplo, si tienes una empresa de transportes y tu cuenta de Twitter es corporativa, es posible que una buena imagen de las instalaciones o los vehículos sea suficiente como para generar confianza y que nuestros followers la retengan en la memoria. Eso sí, no olvides que debes evitar introducir textos dentro de la imagen, ya que Twitter coloca la descripción que has añadido justo encima de ésta y podría complicar la lectura. De la misma forma que debemos tener en cuenta la posición donde va a ser colocado el avatar, para evitar que nos tape una parte importante de la fotografía que queremos subir. En caso de que nos ocurra, lo ideal será buscar una fotografía más adecuada.
Por ejemplo, si subimos una fotografía de un grupo de personas dándose la mano, es posible que el avatar caiga sobre la cara de alguien. Mejor evitarlo.
Una regla de oro ante cualquier imagen utilizada en las redes sociales es guardar las proporciones correctas. Una fotografía pixelada, con dimensiones que no son proporcionales o de baja calidad no hará más que dar una mala imagen de nuestra empresa y convierte nuestros perfiles en una chapuza. En este caso, las cabeceras de Twitter tienen unas dimensiones de 1200 x 600 pixeles que, una vez subida, podemos agrandar la fotografía automáticamente para ajustarla mejor (siempre y cuando tenga calidad suficiente). Además, las imágenes no deben ocupar más de 5 Megapixeles.
¿Cómo añado una cabecera a mi perfil de Twitter?
1.- Una vez logueado pincha en el icono de Herramientas.
2.- Selecciona el apartado Configuracion.
3.- En el menú izquierdo clica en Diseño.
4.- Busca la parte que indica Cambiar encabezado, selecciona la foto, ajusta las dimensiones y Guarda los cambios. ¡Listo!
Si necesitas inspiración y quieres algo más creativo te traemos 10 de los mejores diseños vistos en la red.

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