12 enero, 2016 0

Hace unos días hablamos de los cambios que Facebook introduciría para informar mejor a los usuarios sobre la privacidad de sus perfiles. Desde esta semana ya es posible navegar de una forma más sencilla e intuitiva por los controles de nuestro panel de privacidad. De hecho, muchos habréis visto que en la parte superior derecha –justo encima de la barra azul- aparece un nuevo icono con un candado. ¿Qué hay de nuevo? Os lo contamos paso a paso.

Un primer panel desplegable nos muestras los puntos básicos sobre los que podemos configurar nuestro perfil, con ellos podremos ir definiendo quién queremos que vea nuestra actividad, quién nos puede escribir y qué podemos hacer si alguien nos molesta.

¿Quién puede ver mis cosas? Facebook ofrece la posibilidad de organizar a nuestros contactos en función de los criterios que queramos. Por defecto aparece la opción de etiquetar a amigos bajo distintas opciones: amigos, conocidos, área geográfica, compañeros de profesión,… Si queremos limitar nuestras publicaciones para que no la puedan ver determinadas personas previamente debemos haber “organizado” nuestra lista de contactos. Una vez que lo hayamos hecho, con la opción que nos ofrece Facebook en la fotografía inferior podremos organizar de forma genérica qué grupo puede ver nuestra actividad futura.

Si lo que queremos es personalizar cada una de las publicaciones, en el momento de escribir o compartir un contenido desde nuestro TimeLine podremos configurar qué grupo podrá ver nuestra publicación.

El registro de privacidad es una de las grandes novedades de la última actualización de la red social. Una nueva interfaz fácil de manejar y ordenada nos muestra absolutamente toda la actividad que hemos tenido, los «Me Gusta» que hemos dado, fotografías en las que hemos sido etiquetados, publicaciones que hemos compartido, comentarios,… Navegando a través de las pestañas podremos ir configurándolas individualmente. Un simple vistazo nos mostrará información que cualquiera podría ver y que ni nosotros mismos recordamos.

Otra de las principales novedades es la posibilidad de acceder a una vista previa de nuestro perfil (¿Qué ven otros en mi biografía?) configurable en función del grupo de usuarios que hayamos establecido y configurado o desde el perfil de un amigo en concreto. Además, recuerda algo que anteriormente muchos usuarios obviaban: el simple hecho de ocultar una publicación no significa que haya desaparecido por completo. Tal es el interés de Facebook en remarcarlo, que siempre que se oculte una publicación de nuestro TimeLine nos aparecerá un mensaje similar.

El filtrado de mensajes continúa invariable. Tenemos la posibilidad de limitar los mensajes a los amigos y personas que quizás conozcas solamente, aunque ello evitará la llegada de mensajes de usuarios que puedas conocer pero que carezca de amigos en común. Además, las solicitudes de amistad tampoco tienen grandes cambios, incluso podría considerarse que es demasiado cerrado porque, igual que en el caso anterior, podemos tener contactos sin amigos en común y, en ese caso, nos obligaría a tener abierta la posibilidad de envío a todo el mundo.

Bloquear a determinados usuarios seguirá siendo igual de fácil que antes, simplemente que con apenas unos clics podremos completar el proceso.
Con el menú desplegable que ofrece Facebook podremos administrar rápidamente nuestro perfil aunque, si lo que queremos es configurarlo a fondo, con solamente pinchar en “Ver más” accederemos directamente al panel de administración de privacidad. En función de la clasificación que hayamos hecho a nuestros contactos podremos ir seleccionando cada una de las opciones según queramos definir qué pueden ver y qué no.

¿Crees que los cambios de Facebook han mejorado la información que los usuarios deben tener acerca de su privacidad?

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