20 junio, 2017 0

Ya hemos hablado del significado de nuestra estrategia de contenidos: sin lugar a dudas, es uno de los pesos pesados dentro de nuestra estrategia global de marketing. Uno de los aspectos clave para desarrollarla, según el siguiente artículo, publicado en The Content Marketing Institute, es tener siempre en mente al cliente, pues hacia él debe ir dirigida la estrategia. Por eso resulta básico comprender las necesidades e intereses del mismo. Si estudiamos el comportamiento digital de nuestros usuarios podremos utilizar ese conocimiento para crear  y publicar el contenido correcto. De esta manera construiremos relaciones efectivas y duraderas, algo que la televisión y la radio con la publicidad no pueden conseguir.

Desarrolla el contenido correcto.
Los medios tradicionales están preocupados por transmitir el mensaje de manera que beneficie las venta y en la generación de ingresos de los responsables de marketing. No se preocupan de si el mensaje se entrega de manera que beneficie su imagen. Antes que nada las marcas deberían asumir la responsabilidad de que son dueñas de sus comunicaciones, que las representan. Por lo tanto, primero deberían empezar por crear mensajes que proporcionen valor a sus audiencias y luego pensar en su distribución.
Antes de establecer una estrategia de contenido debemos hacernos las siguientes preguntas: ¿a qué clientes queremos llegar? ¿Cuáles son los objetivos de la nuestra estrategia de marketing de contenido? ¿Retiene al cliente? ¿Suben las ventas de los clientes habituales? ¿O estás interesado principalmente en el reconocimiento de marca?
Una vez que contestemos a estas preguntas básicas, podemos tener en cuenta una serie de consejos,con el fin de utilizar el contenido como una herramienta para mejorar la participación del cliente y conseguir su lealtad:
Autenticidad: el contenido deber ser auténtico, no puede centrarse solo en la venta. Los consumidores no quieren ser parte de una comunidad solo para ser objeto de publicidad encubierta. Si el contenido no es informativo, interesante o entretenido, los consumidores verán la comunicación como una interrupción molesta que repercute negativamente en su diálogo con la marca.
El contenido más auténtico es fiel a la marca y está personalizado, pero para que esto sea posible ha de establecerse antes una relación con el lector.
Frecuencia y variedad: para crear una sólida cartera de proyectos de contenido fresco y atractivo, una mezcla con diferentes tipos de contenido puede ser un método efectivo (combinar textos, imágenes, vídeos a través de temas que pueden incluir nuevas opiniones sobre productos, consejos de estilo de vida, concursos, etc.). Mientras exista relevancia con la marca, la diversidad de contenidos mantiene a los usuarios haciendo clic.
Relevancia: para fomentar la interacción con los clientes podemos utilizar diversos canales como el correo electrónico, las redes sociales, el móvil o el sitio web. La elección de cada canal debe depender de quiénes sean nuestros clientes y cuáles sean sus intereses. El contenido que se dirige a ellos como individuos y tiene relación con sus intereses cotidianos, los mantiene ocupados y les anima a participar en las conversaciones.
Para saber qué contenido resulta más relevante para el lector solo hay que rastrear su comportamiento en la web, saber qué artículos reciben más clics, por ejemplo, y adaptar el contenido teniendo en cuenta esto.
Transparencia: aunque los comentarios positivos son siempre bienvenidos, los comentarios negativos son inevitables. Las marcas que tratan de encubrir u ocultar estas realidades desagradables al final solo se hacen un flaco favor. En su lugar, siendo transparente y mostrando a otros consumidores cómo la marca responde a los comentarios negativos proporcionas una manera real de aumentar los sentimientos de lealtad.
Por ejemplo si un cliente descontento publica una queja en Facebook o Twitter, si un representante de la marca responde, muestra a los seguidores que su empresa reconoce el valor de cada cliente y no trata de ocultar las quejas.
La transparencia también se refiere a los derechos de autor y al plagio, por lo que la empresa debe indicar en todo momento sus fuentes.

Una buena manera de desarrollar un programa sostenible aprovechando el contenido correcto es utilizando señales digitales de comportamiento que coincidan con las diferentes etapas del cliente en el ciclo de compra (no solo identificando a los compradores que están en el proceso de decisión, sino también buscando una manera creativa de continuar la conversión después de la compra).
El funnel de ventas típico refleja las etapas de engagement (desde el reconocimiento de marca hasta la decisión de compra). Los tipos de contenido que van a atraer a los clientes actuales y potenciales probablemente sean muy diferentes en cada etapa del ciclo de compra.
Para muchas marcas que buscan establecer una estrategia de contenido que evite los derechos de autor o el plagio, puede valer la pena asociarse con un partner especializado en la curación de contenido (content curator).  Pero si las empresas deciden ir por su cuenta no hay debate: contenido significativo, relevante y auténtico si queremos que los clientes se comprometan y para construir relaciones de lealtad que duren.
Fuente: traducción de artículo publicado en contentmarketinginstitute.com