29 noviembre, 2016 0

Si en el anterior post sobre marketing online hablábamos de la estrategia que debíamos seguir dependiendo de los objetivos perseguidos, en este artículo toca hablar de los pasos que debemos dar  para pasar a la acción. Concretamente debemos definir el grado de cobertura y afinidad de nuestras campañas, el público objetivo al que nos dirigimos y las herramientas que vamos a utilizar según la finalidad deseada.

Como diría ‘Jack el Destripador’ (el asesino en serie más rentable comercialmente hablando de todos los tiempos) vamos por partes. La cobertura en Marketing Online se refiere al porcentaje de público objetivo (consumidores potencialmente interesados) que pretendemos alcanzar. La afinidad, por su parte, sería la probabilidad de que un receptor de nuestro mensaje tenga verdadero interés por nuestros productos o servicios.  Ambos son conceptos divergentes, por lo que alcanzar uno conlleva una disminución del otro. Si queremos lograr una cobertura mayor, es más probable que el grado de afinidad tenga que ser menor.  Según el tipo de campaña será más fácil definir estos conceptos.
Branding: con esta estrategia buscamos un grado de cobertura mayor, por lo que será más complicado encontrar receptores que realmente estén interesados en lo que ofrecemos.
Visitas: será más necesario aumentar la afinidad, pues queremos que el usuario pinche en el enlace para ir a nuestra web.
Captación de clientes: los costes de captación son mayores por lo que si queremos tener éxito tenemos que conseguir un grado de afinidad aun mayor.
Rentabilidad: es la estrategia que requiere el mayor grado de afinidad, ya que los clientes adquieren nuestros productos o contratan nuestros servicios. Aquí debemos evitar pagar por visitas que no generen rentabilidad, por lo que no se aconseja, por ejemplo, pagar por CPM (coste por impresión de nuestro anuncio).
Bien, ya tenemos claro el grado de cobertura y afinidad que buscamos. Ahora nos toca definir nuestro target o público objetivo. Nuestro objetivo es delimitar el perfil de nuestro consumidor potencial. Nos tenemos que hacer la siguiente pregunta: del universo total de consumidores, ¿dónde se encuentra el que probablemente compre nuestros productos?  Aquí tenemos que definir el perfil en cuanto al sexo, la edad, estado civil,profesión, nivel adquisitivo, zona geográfica, aficiones, hábitos de vida y consumo… cuanto más preciso sea el perfil, más garantías de éxito.
Si pretendemos conseguir afinidad los grupos de segmentación deben ser más reducidos. Cuando solo buscamos cobertura, el público objetivo es más amplio.
Y por último, debemos adecuar las herramientas que vamos a utilizar a cada estrategia.  La mayoría de ellas pueden ser aceptadas siempre y cuando se perfilen las características de la campaña.  Algunas de ellas son:
Marketing viral: es la más complicada de desarrollar. Se puede emplear para muchos objetivos: desde conseguir repercusión a través de una difusión masiva, reconocimiento de marca o para llegar a nichos dispersos.
Web: suele ser el eje central de la campaña así que puede ser adecuada para todas las estrategias. Pero hay que tener claro lo que perseguimos  a la hora de desarrollar y diseñar nuestra web o las páginas de aterrizaje (landing pages).
Marketing de buscadores: podemos utilizar el SEO (optimización en buscadores) para aparecer en los primeros resultados de búsquedas. Esto es bueno para el branding y las visitas, pero también puede favorecer los leads y las ventas. Sin embargo el SEM o los enlaces patrocinados serían ideales si queremos conseguir ventas y rentabilidad, pues queremos que nos encuentren en los primeros resultados de búsqueda para aquellos que verdaderamente están interesados, por lo que el grado de afinidad que se busca del receptor es mayor.

Marketing de afiliación: se persiguen realmente resultados por lo que no está indicado para el branding.  El programa de afiliación elegirá los soportes para nuestra campaña, según las indicaciones que dictemos.
EmailMarketing: es una herramienta perfecta para cualquier objetivo que nos hayamos marcado. Podemos planear una campaña de email marketing para dar a conocer nuestra marca o bien para aumentar las ventas.
Alianzas: el cobranding puede ser una buena herramienta para lograr generar más tráfico, gracias a un partner. Si el público de este partner es afín al nuestro, pueden aumentar nuestras ventas.
Publicidad display: el fenómeno conocido como “cegara de banner” hace que esta herramienta sea indicada sobre todo para el branding, para generar reconocimiento de marca. Utilizar esta herramienta para impulsar las ventas resulta cada vez más complicado, de ahí que los creativos inventen constantemente nuevas formas de insertar anuncios en las webs que no resulten invasivos y que tampoco pasen desapercibidos: robapáginas, banners, mediobanners, rascacielos… en formato flotante o expandible.
Conocer bien todas las herramientas y tener claros los objetivos  que queremos lograr nos valdrá para saber qué tipo de acciones vamos a llevar a cabo en nuestra campaña de marketing por Internet.

Tags: