13 junio, 2017 0

Ericson ConsumerLab junto con el Copenhagen Institue for Futures Studies han realizado un estudio, tomando como muestra 1500 entrevistas en EEUU, sobre la fusión entre las compras online y las compras físicas, o lo que se conoce como in-line shopping.

El uso generalizado de los teléfonos inteligentes está causando un profundo impacto en nuestra vida cotidiana. Gracias al uso de los smartphones ahora es posible estar conectado a Internet desde cualquier punto en cualquier lugar. Esto supone un cambio en la forma en la que nos relacionamos con los demás y con nuestro entorno. Y por supuesto en nuestra conducta comercial.
Vamos a hacer un repaso de las principales conclusiones del estudio:
INTEGRACIÓN
Los teléfonos inteligentes son ya parte integrada de nuestra experiencia de compra. Esto no es extraño si tenemos en cuenta que más del 40% de los propietarios de smartphones de todo el mundo se conecta a Internet antes incluso de levantarse de la cama. Del mismo modo, las aplicaciones ya están perfectamente integradas en muchas de nuestras actividades diarias ya que los consumidores encuentran que les hacen la vida más sencilla. 4 de cada 10 propietarios de móviles en EEUU utilizan su teléfono para hacer pequeños pagos, escanear los códigos de barras o descargar cupones.
MEZCLA
Las compras comerciales tradicionales ya se están mezclando con las compras en línea de una manera espontánea. Los compradores están fusionando las dos sin ni siquiera darse cuenta. A esto se le viene a llamar «in-line shopping». Para dos tercios de categorías de productos la gente prefiere una combinación online más compra en tiendas física, que solamente online.
LO MEJOR DE AMBAS
La experiencia de las compras físicas no puede ser sustituida. Sin embargo los beneficios de las compras en línea se están convirtiendo en parte de la experiencia de la compra en tiendas. Los consumidores quieren que la experiencia de compra online se parezca cada vez más a la de una tienda física, donde tienen la posibilidad de ver, tocar y probar cosas. El gran beneficio de las tiendas físicas es que te puedes llevar tu compra directamente a casa. Para muchos la espera y las colas que suponen las compras online resulta un engorro.
Por el contrario, algunos compradores desean que las compras en las tiendas se parezcan más a las de la web en cuanto a transparencia de precios y al agobio que supone encontrarse con otros compradores que desean ese mismo producto. Otra ventaja que gusta a los usuarios es la posibilidad de comprar en las tiendas online cuando les apetece, sin restricciones de horarios, al contrario que en los establecimientos físicos. Además, se pueden buscar los productos y comparar precios.
En resumen, los consumidores integran lo mejor de ambas experiencias, ya que esta mezcla les hace la vida más fácil.
FLUJO NATURAL
Los consumidores están haciendo que sus compras “in-line” sean algo natural, como parte de su vida cotidiana. Comprender esto será un aspecto crucial para el éxito de la venta al por menor en los años próximos.