18 agosto, 2016 0

Seguramente seas un usuario habitual de teléfono móvil o tablet y recurras a ella varias veces en el día a día. También te conectas a internet a través de él con bastante frecuencia y has visto en más de una ocasión que el dispositivo te pide constantes actualizaciones. Actualización de la aplicación de WhatsApp, la de Facebook, sistema operativo de Android,… múltiples mensajes que pueden resultar tediosos y que a veces acabamos descartándolos. ¿A qué viene tanta actualización? Principalmente, porque corrige errores anteriores y mejora la seguridad del sistema. Pues en lo que respecta al diseño web y al marketing en general, también debemos aplicarle las actualizaciones correspondientes para no quedarnos atrás.
Pero, ¿a qué viene todo esto? Día a día estudiamos varios casos de empresas y profesionales que precisan de nuestros servicios de diseño web o gestión de redes sociales y, todos ellos, son analizados a fondo para ver qué puntos son mejorables y qué es exactamente lo que necesitan para impulsar su negocio. En lo que respecta al diseño web, nos seguimos encontrando con páginas publicadas en Flash, diseñadas con tablas o que solo contienen una imagen en formato A4. Y, luego viene la gran pregunta: ¿Por qué Google no me posiciona? Y también, la más olvidada: ¿Sabías que cada vez accedemos más desde un móvil o tablet y una página no adaptable genera rechazo?
Uno de los casos más significativos con el que nos encontramos fue una empresa de ámbito local que precisaba servicios de diseño web y marketing online. Se extrañaba de que no apareciera entre los resultados de búsqueda de Google cuando hace «algunos años» sí que le llamaba mucha gente a través de la web. Un simple vistazo fue suficiente para ver que la página había quedado pasada de moda no solo estéticamente, sino también de cara al famoso robot de Google que se encarga de ordenadr el contenido. La página carecía absolutamente de texto —una parte fundamental para trabajar el SEO— al estar todo montado sobre una fotografía y tenía una URL única, la correspondiente a la página de inicio. Imposible que posicionara a no ser por buscar el nombre concreto del negocio.
Y, en cuanto a las redes sociales, la «autopsia» fue clara: un perfil personal en Facebook utilizado como empresa, desactualizado y con imágenes pixeladas o que se cortaban, errores bastante comunes. ¿Solución? Conversión en fan page del perfil, modificación estética y diseño estratégico de un plan de social media con unos objetivos claros. Y, además, gestión de Google Plus y alta en Places para trabajar más fuerte el posicionamiento local geocalizado.
¿Crees que ese es tu caso? ¿Necesitas que echemos un vistazo al 2.0 de tu negocio? ¡Escríbenos!

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