18 octubre, 2016 0

Una de las preguntas más habituales cuando hablamos con empresas que han iniciado su andadura en las redes sociales es por qué sus perfiles no están funcionando como ellos esperaban. Un simple análisis nos permite atisbar en qué puede estar fallando. Y es que no existe una pócima perfecta y única para tener éxito en las redes sociales, pero sí que debemos conocer la combinación de ingredientes que más se adecue con nuestro negocio.

Tener unas grandes expectativas suele ser uno de los motivos más generalizados por los cuales muchos terminan desilusionándose con las redes sociales. Acostumbramos a esperar miles y miles de fans por arte de magia, como si de una gran aseguradora o marca de bebida energética fuéramos, sin caer en la cuenta de que aquellos perfiles que acumulan miles de seguidores tienen detrás años de trabajo y/o acciones de marketing paralelas que ayudan.
Anunciarse en la televisión, mupis y prensa especializada o lanzar una campaña promocional a pie de calle para llegar a los usuarios requiere de tiempo, dinero y un equipo de profesionales al pie del cañón. Seamos realistas, es mejor tener pocos seguidores y que sean fieles a lanzarnos a la compra masiva de fans para obtener ¿resultados? pronto.La falta de tiempo y conocimiento son otros habituales. Un porcentaje muy importante de internautas son usuarios de las redes sociales y consumidores en potencia de múltiples marcas, pero eso ni nos convierte en expertos del social media ni tampoco permite establecer una visión más allá del ombligo de mi negocio. Contar con expertos en el marketing online, más allá de la creación de contenido y moderación de perfiles, que tracen una línea de comunicación y promoción ayuda a crecer con pies de plomo. Además, la constancia es fundamental para el crecimiento de la marca. El “yo actualizo cuando tengo tiempo” se traduce en un “publico cuando me acuerdo” y un “vengo a hablar de mi libro”. Y, sobre todo, creatividad, saber vender, analizar y una generosa pizca de saber comunicar sin faltas de ortografía. ¿Sencillo verdad? ¡Pongámoslo en marcha!

Tags: