21 noviembre, 2012 0

Que el futuro de Internet es móvil ya no es un secreto. Lo indican, entre otros datos, las cifras de ventas del número de smartphones en nuestro país, que no paran de crecer.
El mCommerce, o la compra y descarga de productos desde dispositivos móviles, es una tendencia que aumentará en los próximos años. Un 9% de los compradores online ha utilizado su teléfono móvil para hacer una compra en el último año.  Los servicios contratados son, principalmente, transportes, entradas para eventos y seguros, así como las descargas de contenidos digitales (música, libros, películas, aplicaciones para móviles…). Pero también se realizan compras físicas por el móvil. Estos datos se desprenden del último estudio del ONTSI sobre comercio electrónico B2C. Según otro estudio realizado por la empresa GfK un 11% de la población española ya compra a través del móvil.
Los smartphones ya no serán solo relevantes para la búsqueda de información de un producto. A medida que se faciliten los pagos a través del móvil, el mCommerce dará paso a la nueva generación de comercio electrónico.  La tecnología NFC (Near Field Communication) posibilitará las compras con el móvil en cualquier lugar, transformando el teléfono en una tarjeta de crédito. Pronto se encontrará en todos los smartphones. Los expertos aseguran que se convertirá en un fenómeno de masas.

Hasta entonces el rey de las compras por el móvil seguirá siendo PayPal, principalmente por su comodidad, pues tan solo tienes que meter tu correo y contraseña para poder pagar. Además, como método seguro, los datos no se quedan registrados en el móvil.  El ahorro de tiempo también es una característica decisiva para elegir Paypal como sistema de pago, ya que no tenemos que insertar una fila de números y otros datos necesarios cuando compramos con la tarjeta de crédito. Por estas razones más de 23 millones de personas utilizan PayPal en sus dispositivos móviles.
 Y mientras la tecnología se desarrolla, algunas empresas, como la alemana SumUp, acaba de aterrizar en España con el objetivo de convertir los teléfonos en un TPV. La idea es ayudar a las pequeñas empresas que no pueden hacerse con un terminal. Así podrán convertir su teléfono móvil en una caja registradora y aceptar de forma segura pagos con tarjeta de crédito y débito.  El alta es sencilla, no es necesario cambiar de banco y tampoco se cobrará un alquiler mensual por el TPV.  Es una solución similar a la ofrecida por Square en EEUU y Canadá.
Pronto podremos comprar lo que queramos, donde queramos, tan solo con un disparo de móvil, ¿estará la desaparición del dinero físico más próxima? ¡Dejemos que la tecnología hable!
Fuentes consultadas: ONTSI, Puromarketing.com, Cincodias.com.