16 abril, 2013 0

A la hora de montar una tienda online, son muchos los aspectos que debemos tener en cuenta para desarrollar nuestro negocio: la inversión, la estructura y el diseño de la página, el tipo de productos que vamos a vender, el público al que nos dirigimos, los planes de marketing, etc. Sin embargo, hay un punto que no debemos pasar por alto, pues en un futuro nos puede traer quebraderos de cabeza. Todos los aspectos anteriores deben ser planificados siguiendo unas pautas legales.

Hace unos días saltaba en Internet esta curiosa noticia: “El 100% de las webs de comercio electrónico inspeccionadas por consumo en Granada presentan irregularidades”.  Resulta curioso que de las 35 páginas inspeccionadas todas presentaran irregularidades.  ¿Se trata de mera casualidad? ¿Es cuestión de desidia? ¿O tal vez de desconocimiento?
Lo que sí está claro es que el comercio electrónico en España crece a un ritmo progresivo y necesita de una vigilancia y una regularización, por lo que cada vez se producirán más inspecciones que garanticen los derechos de los consumidores.
Para que no nos pille por sorpresa, hemos navegado por la web y hemos recogido los siguientes consejos, dictados por los expertos legales en el tema, para orientarte sobre los aspectos legales que tu web ha de cumplir.
Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI), por la que se establecen las obligaciones, responsabilidades, infracciones y sanciones de aquellas empresas o particulares que tienen una página web o que operan por Internet. Las sanciones por incumplimiento de la ley pueden ser ‘leves’, ‘graves’ o ‘muy graves’, y la cuantía económica oscila entre los 30.000 y 600.000 €.  Hay que ser conscientes de que faltar a esta ley entraña un riesgo monetario.
Es importante la transparencia, por lo que en tu web deberás reflejar la siguiente información: tu denominación social, NIF, teléfonos de contacto, domicilio y dirección de correo electrónico.  Cuidado con nuestro nombre de dominio y los conflictos con terceros por el mismo. La LSSI también nos obliga a registrarlo en el Registro Mercantil, si somos una empresa, y (dado que se vende a distancia) en el Registro de Ventas a Distancia.  También es conveniente la inscripción de las condiciones generales de la contratación en su registro específico.
Asimismo, indica si estás ligado a algún código de conducta y la manera de consultarlo.
La normativa sobre los consumidores en cuanto a contratación electrónica establece unas normas básicas. Por ejemplo, debes informar en todo momento, entre otros datos, sobre:
el proceso de contratación o confirmación de la aceptación de la oferta.
si se archivará el documento electrónico del contrato y será accesible.
si existen medios para rectificar los datos.
la lengua en la que se puede formalizar el contrato.
Es necesario indicar el precio del producto con los impuestos y gastos aplicables, garantías y servicio post-venta, etc. También hay que tener en cuenta el derecho de los compradores a rescindir del contrato en el plazo de 7 días hábiles, si los contratos están sometidos a condiciones generales.  En este caso, será la empresa la que cargue con los gastos de devolución.  También hay que tener en cuenta los casos en los que pueda anularse el cargo en los pagos realizados con tarjeta.  Si vendemos al extranjero, tienes que saber qué aspectos legales debes cumplir.
Si vas a mandar mensajes publicitarios por vía electrónica debes obtener el consentimiento previo del destinatario, anunciarte claramente, indicar que se trata de un correo comercial y si es una oferta o concurso, las condiciones de participación. Establece también el procedimiento por el cual el usuario puede revocar su consentimiento.
Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD): como titular de la tienda tratarás con datos de carácter personal, lo cual implica una serie de obligaciones recogidas en la Ley Orgánica de Protección de Datos. Como por ejemplo la realización de un inventario de los ficheros con los datos personales, notificar de su existencia a la Agencia de Protección de Datos, evaluar las medidas de seguridad de los mismos y adaptarlos a la normativa. También deberás crear un documento de seguridad de los ficheros, elaborar y adaptar los formularios, cláusulas y contratos relativos al tratamiento de estos datos, asesorar y sensibilizar a la empresa sobre los mismos y realizar auditorias periódicas de seguridad.
Si incluyes publicidad en tu web analiza la invasión de la privacidad del usuario con respecto a banners, cookies o tracking networks.
Otro servicio que también se relaciona con la protección de datos es el alojamiento de los servidores. Dichos proveedores realizan el almacenamiento de datos por cuenta de tercero así que habrá que realizar un contrato por escrito entre las partes que trate cuestiones como los datos a los que se tendrá acceso, los usos permitidos y las medidas de seguridad implementadas. Si los servidores están fuera del país, habrá que adoptar las medidas que señale la ley.
También es importante garantizar la seguridad en las transacciones electrónicas e informar sobre ello, para que el comprador no tenga ningún miedo a que se produzca phising, robo de sus datos e identidad,  etc.
Ley de Propiedad Intelectual: tienes que tener en cuenta la titularidad y los derechos sobre los contenidos (ya sea texto, imágenes, vídeos, diseño y programación del sitio, bases de datos, etc.).  Si incluyes contenido de terceros, debes asegurarte de tener la autorización para la reproducción, distribución o comunicación pública.
Ojo porque el Art. 270 de Código Penal relativo a la propiedad intelectual establece penas de prisión.
Implicaciones fiscales del comercio electrónico: el comercio electrónico engloba todas las transacciones comerciales llevadas a cabo a través de redes de telecomunicaciones en las que se emplean medios electrónicos. Desde el punto de vista fiscal, el comercio electrónico genera una serie de beneficios tanto para las autoridades tributarias (disminuyen los costes que llevan las operaciones de cobro y devoluciones de las contribuciones fiscales) como para los contribuyentes (se establece una relación más cercana con la administración y se agiliza y facilita el cumplimiento de las obligaciones tributarias). También genera algunos inconvenientes, como los problemas a la hora de aplicar el IVA, la dificultad para aplicar el concepto tradicional de territorialidad, etc.
Esperamos que estos datos os hayan aclarado un poco los aspectos legales que debemos cumplir si decidimos montar nuestro negocio por Internet. ¡Nos vemos en el próximo post!
Fuente consultada: noticiasjuridicas.com