18 febrero, 2016 0

Habitualmente, cuando una empresa acaba de llegar a Facebook y se encuentra con la horrible cifra de «0» fans lo primero que se pregunta es qué puede hacer para conseguir seguidores. Es en este punto donde usuarios iniciados y presuntos «community managers» y supuestos «expertos en Social Media» lanzan el grito de «¡Sorteemos una tablet!». En este momento, y si la escogemos como opción a aplicar, comienza el momento del despilfarro de dinero sin retornar la inversión.
Porque, si tu negocio es un concesionario de automóviles en una localidad de tamaño medio, tu público objetivo, al igual que la mayoría de tus clientes tradicionales, serán personas de tu localidad o tu comarca y es a ellos a quienes debes llegar, no a usuarios ubicados en el otro extremo del país. El usuario que llegue a tu página por la tablet viene movido por un único interés: conseguir el regalo, pero luego no comprará en tu negocio y, además, tarde o temprano acabará olvidando tu marca y dejará de seguirte en Facebook. ¿Dónde está aquí el tan aclamado Retorno de la Inversión?
Pero, ¿por qué páginas que sortean tecnología, relojes o vajillas sí tienen éxito?
En muchos casos porque son empresas que viven de la venta de productos por comercio electrónico y, en este caso, su público no entiende de ubicaciones geográficas. Lo más común para un e-commerce de relojes es sortear alguno de sus relojes; de la misma forma que si venden quesos artesanos, se promocionarán a través de descuentos y sorteos de alguno de sus quesos. Pero un concesionario de coches opera en un ámbito muy concreto y la distancia entre un concesionario de automóviles y otro es mínima.
Entonces, ¿por qué muchas empresas recurren al sorteo fácil?
Porque es una forma de asegurarse una gran captación de seguidores en muy poco tiempo. Sin embargo, el precio de la inversión es muy elevado si tenemos en cuenta que los usuarios que captamos no son a quienes queremos llegar. Tarde o temprano, los fans que hemos captado, al ver que el contenido no les interesa, terminan marchándose y, al final, no tendremos ni una comunidad comprometida con nuestra marca ni la inversión que hemos hecho por la tablet.
¿Cuál es la alternativa?
Todo esto no quiere decir que nunca tengamos que sortear productos para captar seguidores, pero dependerá del tipo de negocio que tengas y cómo quieras darte a conocer. Las alternativas son varias: desde obligar a recoger el regalo en la tienda física donde te encuentras; realizar una campaña de Facebook Ads que complemente tu promoción y a la que puedas definir a quién quieres llegar o no optar por ofrecer un regalo sino por el descuento por fidelidad (aunque la más básica sea empezar desde nuestro entorno más cercano).
Y, lo principal de todo, cada negocio es diferente y no existen reglas comunes, por lo que a uno puede irle bien no te asegura el éxito. Además, la falta de una estrategia clara y una planificación es uno de los grandes errores de quienes van dando palos de ciego.

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